ANOTACIONES SOBRE LA CONDICION DEL SUJETO EN LA GLOBALIZACION
La orden del ordenador y su resto desechable
Por Sergio Rodríguez *
En cualquier boliche se puede encontrar el fatídico cartelito: “Sonría, lo estamos filmando”. Nos están vigilando. Por ejemplo, en una Pyme que no agrupa a más de 30 personas entre operarios, administrativos y patrones se puede encontrar al dueño en su oficina, como si fuera un director de cámaras de TV: sentado en su sillón, mientras habla con el ocasional visitante, no quita sus ojos de los aparatos de tele que le trasmiten, sección por sección, lo que está haciendo cada miembro de su personal. Si algo llama su atención, da la señal de audio con el control remoto y puede escuchar lo que en ese lugar se está hablando. El Panóptico de Bentham, perfeccionado, salió de las cárceles para instalarse en la sociedad.
Una consultora puso un aviso por una búsqueda de personal. Cuando las puertas se abren, los postulantes deben entrar de a ocho. Encuentran ocho computadoras y un cartel: “Escriba su curriculum”. Los aspirantes que aún no dominan las computadoras dan media vuelta y se van, sin haber cruzado palabra con nadie.
El dueño de otra Pyme está contento, trabaja para grandes grupos económicos y viene facturando bien. Pero últimamente los clientes comenzaron a atrasarse en los pagos. Habla por teléfono a las secciones correspondientes y se encuentra con |