Yukio Mishima, uno de los más grandes escritores japoneses, nació el 14 de enero de 1925 en Tokio en el seno de una familia acomodada. Su nombre original era Kimitake Hiraoka, y fue el primer hijo de Azusa Hiroaka, un oficial del gobierno, y de su esposa Shizue. Exento del servicio militar por sufrir tuberculosis, no participó en la guerra. Después de la guerra estudió Derecho y estuvo empleado un tiempo en el ministerio de Hacienda. Licenciado en la universidad de Tokio en Derecho en 1947, trabajó como funcionario en el Ministerio de Finanzas. Un año después abandonó el cargo para dedicarse a la literatura.
Escribió Kamen no kokuhaku (Confesiones de una Máscara), en 1948, una autobiografia sobre su adolescencia. Su ensayo más importante, Bunka beiron (En defensa de la cultura), defendía la figura del Emperador, como la mayor seña de identidad de su pueblo. Más tarde formaría la Sociedad del Escudo (Tatenokai), para protegerle. Su sentido estético de lo heroico le llevó a rebelarse contra una sociedad a la que consideraba sumida en el vacío espiritual y la decadencia moral. El 25 de noviembre de 1970, Mishima y miembros de su grupo tomaron un cuartel del ejército, en el que tras un discurso a la tropa, él y un compañero se suicidaron mediante el seppuku (hara-kiri). Mishima ha conocido un éxito póstumo que puede calificarse de espectacular.
Confesiones de una máscara (fragmento)
“Todos dicen que la vida es un escenario. Pero la mayoría de las personas no llegan, al parecer, a obsesionarse por esta idea, o al menos no tan pronto como yo. Al finalizar mi infancia estaba firmemente convencido que así era, y que debía interpretar mi papel en ese escenario sin revelar jamás mi auténtica manera de ser. Como esa convicción iba acompañada de una tremenda ingenuidad, de una total falta de experiencia, pese a que existía la constante sombra de duda en mi mente que me hacía sospechar que quizá no estuviera en lo cierto, lo indudable es que todos los hombres enfocaban la vida exactamente como si de una interpretación teatral se tratara. Creía con optimismo que tan pronto como la interpretación hubiera terminado bajaría el telón y el público jamás vería al actor sin maquillaje. Mi presunción es que moriría joven era otro factor que colaboraba a mantener esa creencia. Sin embargo, con el paso del tiempo, ese optimismo, o, mejor dicho, ese sueño en vigilia, concluiría en una cruel desilusión”. Yukio Mishima “ Confesiones de una máscara”. Capítulo III
Obras
- Kamen no kokuhaku (仮面の告白; Confesiones de una Máscara, 1948).
- Ai no Kawaki (Sed de amor, 1950).
- Kinjiki
- Shiosai, 1956.
- Kinkakuji (金閣寺; El pabellón de oro, 1956).
- Utage no ato, (宴のあと; 1960).
- Gogo no eiko (El marino que perdió la gracia del mar, 1963).
- Hojo no umi (豊饒の海; El mar de la fertilidad, 1964-70)
- Haru no yuki (Nieve de primavera).
- Honda (Caballos desbocados), 1968.
- Akatsuki no tera.
- Tennin gosui.
Textos:
La Perla
Los siete puentes
Artículos:
« Seppuku» - por Rolando Karothy
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